Este miércoles 2 de septiembre, a las 20:00hs., se realizarán dos inauguraciones en el Museo de Bellas Artes “Juan R. Vidal”. Quedarán habilitadas las muestras “Evocación del monte para atesorar un instante eterno” de Tere Capurro en la Sala Justa Díaz de Vivar, y “Fui al río” de Pedro Falcón en la Sala Eloísa Torrent. Invitación del Instituto de Cultura .

Obras que conectan con la naturaleza

Por un lado, se cortarán las cintas de la exposición de la artista Tere Capurro, quien vuelve después de muchos años con una presentación individual. El curador Gustavo Insaurralde señala que esta muestra invita a un ejercicio de traducción de la naturaleza, donde el paisaje deja de ser un escenario externo para convertirse en el pulso mismo que moldea en la cerámica.

Destaca además que, como arquitecta y docente de gran trayectoria, la artista tiene una habilidad única para transformar la arcilla en algo que trasciende lo terrenal. Esta producción explora la tierra como origen y se propone con noble intención vincular el horizonte chaqueño con la lograda cosmovisión. También hay que mencionar la transmutación propia del fuego y el proceso alquímico de la cerámica que convierte el barro en una pieza eterna. Cada obra propone un juego de formas y estructuras que dialogan con el espacio de manera muy consciente.

Evocación del monte

Evocación del Monte de Tere Capurro

El trabajo visual de Tere Capurro no intenta imitar a la naturaleza, sino encarnar sus procesos. Hay en sus piezas una geografía táctil: rugosidades evocan la textura del monte, curvas que siguen el cauce de los ríos y oquedades que capturan la luz como si fueran refugios naturales. La artista, con la solvencia de una mirada sutil, estructura el consciente orgánico del entorno que devuelve al mundo en forma de volúmenes que parecen haber emergido de la tierra.

En conclusión, su realización no se articula desde la mímesis representativa, sino desde una abstracción orgánica que entiende el paisaje como un proceso de fuerzas en tensión más que un mero objeto de observación.

La obra de Tere Capurro

La obra de Tere Capurro evoca el paisaje como memoria y materia. En esta exposición confluyen sus andanzas guaraníes y las siete maneras de ver del mundo, la experiencia geológica de su padre y su infancia en Alemania, la exigencia maternal desvanecida en el ocaso presente, su adolescencia en Estados Unidos como tiempo de estudio y también su generoso aprender enseñando que la posiciona como una maestra ceramista.

Esta muestra es un acto de gratitud. Es la mano que recibe la herencia del suelo chaqueño y la devuelve cargada de sentido, belleza y resistencia. Aquí, el espectador no sólo observa cerámica; habita un paisaje que ha sido pacientemente rescatado para ser entregado a la luz. Con el fulgor del paisaje en las manos es una tesis visual sobre la pertenencia; es el resultado de una praxis donde Tere Capurro no sólo moldea la arcilla, sino que se deja moldear por la sabiduría de la naturaleza, devolviéndonos objetos que son, simultáneamente, arquitectura, naturaleza y poesía.

Fui al río…

A través de su muestra “Fui al río”, el artista Sergio Falcón convoca a un universo donde el agua además de un elemento natural es un catalizador de la creación artística. A través de una selección de obras y distintos soportes y técnicas, propone un viaje sensorial y reflexivo a orillas del río, explorando su fluidez, su misterio y su capacidad de transformación.

La exposición presenta una pintura de gran formato, donde el artista utiliza una figuración imaginada desde un singular simbolismo propio para capturar la esencia del río. Abraza al río en un lienzo monumental donde presenta una figura abstracta envuelta por formas orgánicas que evocan las corrientes y remolinos del agua. El uso de líneas gruesas en blanco y negro crea un contraste visual potente, induciendo al espectador a sumergirse en la obra y pensar sobre la relación entre el ser humano y el entorno natural.

Al mismo tiempo encontramos obras más íntimas y objetuales. Algunas obras realizadas con maderas encontradas y objetos reciclados, como chapitas de botellas y alambres. Estas piezas, de formas irregulares y texturas ásperas, evocan los restos que el río arrastra y deposita en la orilla, recordándonos la fragilidad de la naturaleza y la huella que el ser humano deja en ella. Los detalles pintados en colores vibrantes aportan un toque de vitalidad y esperanza, sugiriendo que, a pesar de todo, la vida sigue brotando en el río.

Sergio Falcón trabaja desde la idea del arte basura como un ejercicio de rescate positivo y resignificación material. Al incorporar elementos hallados —fragmentos de maderas a la deriva, chapas y tapas—, transforma lo desechado en un soporte cargado de historia y tramas. Lejos de ser una mera elección estética, en su trabajo la reutilización opera como un manifiesto ético donde la precariedad de los materiales se convierte en un lenguaje de resistencia.

“Fui al río” es un homenaje a ese ser vivo que nos nutre, nos inspira y nos conecta con nuestra esencia más profunda. A través de sus obras, Sergio Falcón nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con la naturaleza y a reconectar con la fluidez de la vida.