En el marco del 26° Congreso de Historia de la Provincia de Corrientes, la arquitecta Griselda Aquino presentó una ponencia profundamente emotiva, donde el chipá itateño se consolidó como una expresión auténtica del patrimonio cultural e histórico de la región.
Las raíces compartidas

La exposición dio inicio con una invitación cargada de simbolismo: degustar chipá itateño. Este gesto, lejos de ser meramente gastronómico, abrió la puerta a un relato atravesado por la memoria, la identidad y la transmisión de saberes. La arquitecta recordó cómo surgió la motivación de su investigación, en una navegaciòn por lugares històricos con colegas y por la herencia familiar anclada en los conocimientos transmitidos de generación en generación por su madre, su abuela, sus ancestros, y en la raíz compartida entre Paraguay y Argentina.
A lo largo de su intervención, Griselda Aquino, evocó también sus viajes por España y Francia, donde enriqueció su mirada sobre el valor del alimento como patrimonio vivo. En este recorrido, exhibió los libros que sustentan su investigación y detalló los procesos que le permitieron plasmar su trabajo en este espacio académico.
El Chipá Itateño en la historia
Bajo el título “El chipá itateño: maná para Gaboto. Encuentro de dos mundos en el Yaguarí itatiano”, la autora recupera un episodio fundacional de la historia regional. El cronista de Sebastián Gaboto, Luis Ramírez, deja constancia de que en 1528 el cacique Yaguarón ofreció alimentos a los navíos de la expedición. En este hecho, Aquino rescata y resalta la presencia del chipá como alimento originario, apoyándose también en los aportes historiográficos del autor Pocho Roch, a quien reconoce sus méritos.
Si bien la arquitecta exhibe la presunción documentada del origen itateño del chipá, su trabajo adquiere un profundo sentido humano y colectivo: “Mi investigación está dedicada a las mujeres chipareras de la región guaraní, a mis abuelos, a mis padres, familiares y amigos”, expresó con emoción.
Durante su presentación, Griselda Aquino también manifestó su agradecimiento al Presidente de la Junta de Historia, Dr. Deniri Jorge Enrique, por sus palabras y por la valoración de un trabajo que busca visibilizar y rescatar la historia del chipá como parte del patrimonio cultural.
Agradecimientos

Asimismo, extendió un especial reconocimiento a quienes la acompañaron en este camino: “A Mariel Gonzàlez y Roxana Gonzàlez, que me animaron a escribir; al profesor Domingo Omar Godoy, por sus correcciones; a Juan Rolón, por el power de ilustración; a Priscilla Fariña Núñez, por hacer los chipá y compartirlos con el público en el auditorio; a Guille, y a mi co-equiper Liliana Fariña Núñez, que me toma la lección como buena docente que es”.
En un momento especialmente significativo, la arquitecta destacó el legado de su madre: “Gracias a mi mamá, Osvalda, por ser siempre quien nos enseñó sus saberes y por mantener viva esta receta familiar que continúa”.
Por segundo año consecutivo participando en el Congreso, Griselda Aquino reafirma que el patrimonio no solo se investiga, sino que se siente, se transmite y se preserva. El chipá itateño emerge así como un símbolo vivo de la historia, un puente entre generaciones y una expresión profunda de la identidad correntina.
Autor: Lic. Roxana Gonzàlez