La histórica ciudad de San Roque convocó a numerosos historiadores y público tras dos jornadas intensas de reflexión académica, donde el patrimonio y la memoria local fueron los grandes protagonistas.
Durante los días 25 y 26 de junio, la localidad se convirtió en el punto de encuentro de historiadores, investigadores y ciudadanos interesados en profundizar en las raíces de la provincia. Organizado por la Junta de Historia de la Provincia de Corrientes, el XXVI Congreso de Historia brindó un espacio de análisis profundo sobre diversos episodios que han moldeado nuestra identidad, desde estudios sobre el periodo colonial y la historiografía regional, hasta análisis de conflictos sociales y políticos del siglo XIX y XX.
Un espacio para la memoria viva
El encuentro no solo funcionó como un ámbito de intercambio académico, sino como un recordatorio de que la historia no se encuentra únicamente en los libros, sino que late en nuestras calles y casas.
Uno de los momentos destacados del congreso fue la ponencia del investigador Daniel Barberán, quien trajo al presente un capítulo crucial: el rol de San Roque como sede del gobierno provincial durante la Guerra de la Triple Alianza.

El refugio del gobierno en tiempos de guerra
En 1865, cuando la ciudad de Corrientes fue invadida por tropas paraguayas, la situación se tornó crítica. En un acto de audacia política, el gobernador Manuel Ignacio Lagraña tomó una decisión estratégica: trasladar el gobierno al interior.

El refugio elegido fue San Roque. Una casa particular —ubicada estratégicamente en una zona céntrica que facilitaba reuniones, alojamiento y la organización de tropas— se transformó durante semanas en la sede provisoria del poder político provincial. Allí se tomaron las decisiones fundamentales para sostener la institucionalidad en medio del conflicto.
El desafío de nuestro patrimonio
Más allá de su importancia histórica, la vivienda nos plantea un interrogante urgente. Si bien en 1973 fue declarada Monumento Histórico Provincial (Ley N° 3151), su estado de conservación actual nos invita a una profunda reflexión colectiva.
¿Qué hacemos como sociedad con nuestro patrimonio? ¿Cuánto conocemos realmente nuestra historia local? La urgencia de proteger este edificio no es solo una cuestión de ladrillos, sino de preservar la memoria de una etapa en la que San Roque salvaguardó la gobernabilidad de toda una provincia.

El cierre de este congreso en San Roque deja una premisa clara: la historia local es nuestro bien más preciado y su cuidado es una responsabilidad de todos. Esperamos que la visibilidad lograda en estas jornadas sea el motor para recuperar este monumento esencial de nuestra identidad correntina.